
Rogier van der Weyden · PD
Tríptico de Miraflores
Ficha
La historia
Este tríptico une tres momentos de la vida de la Virgen leídos como una sola historia de madre e hijo, el nacimiento de Cristo, la Virgen sosteniendo su cuerpo muerto, y su aparición ya resucitado. Rogier van der Weyden encuadró cada escena en una arcada esculpida en piedra fingida, con figuras y relieves que comentan lo que ocurre debajo, como si la pintura imitara el pórtico de una iglesia. En 1445 el rey Juan II de Castilla lo donó a la cartuja de Miraflores, cerca de Burgos, un monasterio que él mismo había fundado pocos años antes. Allí estuvo casi cuatro siglos. Las guerras napoleónicas lo sacaron de España, pasó por subastas en Londres y en La Haya, y a mediados del siglo XIX acabó en Berlín, donde hoy se conserva.




