
Joaquín Sorolla · PD
Madre
Ficha
La historia
Sorolla empezó este cuadro para celebrar el nacimiento de su hija Elena, en julio de 1895, aunque no lo terminó hasta 1900. Muestra a su mujer, Clotilde, acostada junto a la recién nacida, casi tragadas las dos por una gran extensión de sábanas y almohadas blancas. Solo asoman sus cabezas, la del bebé pequeña y sonriente, la de la madre pálida y cansada, vueltas la una hacia la otra. Casi todo el lienzo es blanco sobre blanco, y el problema que Sorolla se planteó fue mantener viva toda esa blancura con los tenues colores de la luz filtrada. Nunca lo vendió. Sigue colgado en la casa de Madrid que él mismo construyó y habitó, hoy convertida en su museo.




