
Max Liebermann · PD
Jardín de cerveza de Múnich
Ficha
La historia
Liebermann vivía en Múnich desde 1878. Un año después expuso allí un Jesús de 12 años entre los doctores del templo, pintado como un chiquillo judío de carne y hueso, y el escándalo llegó hasta el parlamento bávaro, con ataques abiertamente antisemitas contra él. En 1884 terminó este otro cuadro, el jardín del Augustiner, con la cerveza en las mesas, la luz cayendo a manchas entre los castaños y una multitud de domingo en la que nadie hace de protagonista. Lo preparó con decenas de dibujos y bocetos al óleo antes de mandarlo, ese mismo año, al Salón de París. Poco después hizo las maletas y se volvió a Berlín, la ciudad donde se había criado. El cuadro no entró en la Neue Pinakothek de Múnich hasta 1986.




