
Desposorios místicos de Santa Catalina
Ficha
La historia
Catalina de Alejandría fue, según la tradición, una joven instruida a la que ejecutaron a comienzos del siglo IV por negarse a sacrificar a los dioses de Roma. Lo que Procaccini pinta aquí ocurrió antes de todo aquello y solo en una visión. El Niño le toma la mano y le pasa un anillo por el dedo, y de ahí viene la palabra desposorios.
Lo pintó en Milán entre 1616 y 1620, en un lienzo casi exactamente cuadrado, metro y medio por lado.
Durante casi tres siglos hubo que entrar en el palacio arzobispal de Milán para verlo. Era de Cesare Monti, arzobispo de la ciudad desde 1632, que reunió una de las mayores colecciones de pintura de Lombardía y la dejó al arzobispado. El lienzo no llegó a Brera hasta 1896.

