
El martirio de las santas Rufina y Segunda (El cuadro de las tres manos)
Ficha
La historia
El encargo era una prueba. Entre 1620 y 1624, un coleccionista milanés llamado Scipione Toso pidió un solo cuadro a los tres mejores pintores de la ciudad y repartió el lienzo entre ellos, dando a cada uno aquello en lo que destacaba. En Milán lo llaman desde entonces el Quadro delle tre mani, el cuadro de las tres manos.
El asunto es el martirio de Rufina y Segunda, dos hermanas romanas ejecutadas en las persecuciones del siglo III, ajenas a la Rufina de Sevilla con la que a veces se las confunde.
Cerano, cuyo nombre era Giovan Battista Crespi, tenía fama por lo macabro y por los animales, y pintó a Segunda decapitada, al jinete, al putto y al perro. Morazzone, es decir Pier Francesco Mazzucchelli, era el pintor de batallas y se quedó con el verdugo, el soldado y el ángel que lleva la palma del martirio. Giulio Cesare Procaccini, el más delicado de los tres, pintó a Rufina y al ángel que se inclina a consolarla.
El lienzo es cuadrado, 192 centímetros de lado. Procaccini murió en 1625, Morazzone al año siguiente y Cerano en 1632, y el cuadro nunca ha salido de Milán.

