
Pierre-Auguste Renoir · PD
Mujer desnuda en un paisaje
Ficha
La historia
Hacia 1883 Renoir atravesaba una crisis. Después de un viaje a Italia, donde estudió a Rafael y los frescos de Pompeya, sintió que había agotado el impresionismo y que ya no sabía ni pintar ni dibujar. Quiso entonces volver a la línea firme y a la forma bien definida de los clásicos. Esta mujer desnuda, sentada sobre un paño blanco y secándose una pierna, es uno de los primeros frutos de ese cambio: la espalda vuelta hacia nosotros recuerda a Ingres, con su piel nacarada y su dibujo nítido. El fondo, en cambio, sigue siendo el de un impresionista, una costa de vegetación espesa que evoca la isla de Guernsey, en el canal de la Mancha, donde Renoir pasó parte de ese mismo verano. Este ensayo desembocaría, cuatro años después, en sus grandes bañistas.




