
Artemisia Gentileschi · PD
El nacimiento de san Juan Bautista
Ficha
La historia
Hacia 1635 el conde de Monterrey, virrey español de Nápoles, encargó una serie de escenas de la vida de san Juan Bautista para una ermita en los jardines del palacio del Buen Retiro, en Madrid. Varios pintores napolitanos se repartieron el trabajo, y Artemisia Gentileschi fue la única mujer entre ellos. Le tocó el nacimiento del santo, y lo resolvió a su manera. En vez de subrayar el milagro (el padre, mudo, escribiendo el nombre del niño), pone en primer plano a las mujeres: las comadronas y las vecinas que lavan y envuelven al recién nacido, atareadas en un cuarto cualquiera. La escena sagrada se cuenta como una jornada doméstica de trabajo femenino. Hoy toda la serie se conserva en el Prado.




