
Pierre-Auguste Renoir · PD
Desnudo tumbado, visto de espaldas
Ficha
La historia
En la última década de su vida Renoir vivía en el sur, en Cagnes-sur-Mer, junto al Mediterráneo. La artritis le había deformado las manos hasta el punto de que había que colocarle el pincel entre los dedos agarrotados. Y sin embargo, en esos años volvió una y otra vez al desnudo, buscando cuerpos plenos y cálidos, sin drama. Esta mujer aparece recostada y vista de espaldas, con la piel resuelta en nácar y rosa, encendida por la luz del mediodía del sur. No hay historia ni anécdota, solo bienestar. Renoir admiraba a los grandes venecianos y a Rubens, y quería pintar una carne que pareciera fuera del tiempo, ajena a la enfermedad que lo tenía casi inmóvil. Murió en 1919, pintando casi hasta el final.




