
Rembrandt · CC0
Anciana cortándose las uñas
Ficha
La historia
Cuando Benjamin Altman legó este gran lienzo al Museo Metropolitano en 1913, colgaba como un Rembrandt, y durante mucho tiempo nadie lo dudó. Los estudiosos le retiraron después el nombre. La construcción casi monumental de la figura y la sombra profunda están muy cerca de Rembrandt, así que quien lo pintó trabajaba en su círculo, hacia 1655 y 1660. Se apunta a sus discípulos de Dordrecht, Nicolaes Maes y Abraham van Dijck, pero ninguna atribución ha cuajado, y el museo lo cataloga hoy sencillamente como obra al estilo de Rembrandt. La anciana ha dejado la costura para cortarse las uñas, una pausa cotidiana tratada con la gravedad de un retablo. En los hogares holandeses de entonces, la aguja y el hilo junto a ella y ese cuidado callado de sí misma se leían como virtudes de una viuda honesta.




