
Édouard Manet · PD
Oloron-Sainte-Marie
Ficha
La historia
El invierno de 1871 sorprendió a Manet en un París sitiado por el ejército prusiano. Había servido en la Guardia Nacional y llevaba meses sin noticias directas de los suyos: su mujer Suzanne, su madre y Léon, el hijo de ella, habían salido de la capital en septiembre y esperaban en el Béarn, al pie de los Pirineos. Firmado el armisticio, Manet bajó a buscarlos a Oloron-Sainte-Marie y allí, en unos pocos días de febrero, pintó esta vista del pueblo. Es una tela pequeña, de poco más de 60 centímetros de ancho, hecha lejos del estudio y de los asuntos urbanos que le habían dado fama. Diez años después se la vendió por 200 francos a Louis Gauthier-Lathuille, hijo del dueño del restaurante parisino que Manet había pintado en 1879.




