
Isaac Levitan · PD
Sobre el reposo eterno
Ficha
La historia
Levitan pintó este paisaje en 1894 y lo tenía por una de sus obras más hondas. Sobre un promontorio azotado por el viento se levanta una vieja iglesia de madera y un puñado de tumbas inclinadas. Alrededor, un lago inmenso y un cielo enorme cargado de nubes que aplastan la orilla. No hay apenas rastro de vida humana, solo esa capilla frágil frente a la vastedad del agua y del aire. Los rusos lo llaman un paisaje de estado de ánimo, y este habla de lo pequeña que resulta una vida ante la naturaleza y el tiempo. Levitan escribió que había puesto en él toda su alma. La tela se conserva en la Galería Tretiakov de Moscú.




