
Luca Giordano · PD
Los santos patronos de Nápoles adorando el crucifijo
Ficha
La historia
En 1656 la peste recorrió Nápoles y mató a algo cercano a la mitad de la ciudad. Cuando por fin remitió, se levantó una nueva iglesia en Poggioreale, sobre un terreno donde yacían enterrados muchos de los muertos, y el virrey español encargó pinturas para sus altares. Esta es una de ellas, hecha hacia 1660 por el joven Luca Giordano. Reúne a los santos patronos de Nápoles al pie de la cruz, los protectores a los que una ciudad apestada habría acudido cuando ya nada servía. Giordano andaba aún por los veinte años, al comienzo de una carrera que lo haría el pintor más rápido y solicitado de Nápoles. Aquí dejaba constancia del final del desastre que había vaciado las calles donde se crió.



