
Georges Seurat · PD
Paisaje con la estaca
Ficha
La historia
En 1882 Georges Seurat tenía poco más de veinte años y aún pintaba como lo hacían los jóvenes paisajistas de su tiempo, al aire libre en los campos al norte de París, con el pincel bien cargado. Este pequeño lienzo, de menos de medio metro de ancho, pertenece a ese momento, unos años antes de que empezara a descomponer el color en los diminutos puntos separados que harían célebre su nombre. Aquí la pintura está aplicada en trazos cortos y arrastrados, no en puntos, y recoge la hierba seca y la luz plana del campo abierto. Una sola estaca clavada en el suelo da título al cuadro y retiene la mirada, una marca sencilla en una extensión por lo demás vacía. Fueron los años en que Seurat estudiaba cómo se comporta la luz sobre el terreno y leía las nuevas teorías del color que entonces circulaban por París, ensayándolas en escenas rurales modestas como esta mucho antes de atreverse con una multitud.




