
Jean-François Millet · PD
Peras
Ficha
La historia
En un bodegón la fruta solía elegirse por rara y por cara. Millet pintó peras de un huerto de pueblo, y su razón ha llegado hasta nosotros en una pregunta que cita el museo de Boston. ¿Quién se atrevería a sostener que una patata vale menos que una granada? Dos peras grandes están una junto a otra sobre una mesa de madera desnuda, una rojiza, la otra de un dorado apagado, y detrás asoma una tercera, todavía verde, medio perdida en la oscuridad. Delante hay un cuchillo de mesa con mango claro, la hoja apuntando hacia el borde izquierdo. La tabla es pequeña, de unos 18 por 25 centímetros, y se pintó hacia mediados de la década de 1860. Seguía en el taller cuando Millet murió en 1875, y pasó a su viuda, Catherine.




