San Pedro penitente
Ficha
La historia
A David Teniers se lo recuerda sobre todo por escenas ruidosas, bodas campesinas y tabernas llenas de humo, de bebida y de naipes. Este es un asunto más callado. San Pedro se arrodilla en un paraje pelado y rocoso y llora, un anciano que hace penitencia por la noche en que negó conocer a Cristo tres veces antes de que cantara el gallo. El Pedro lloroso y arrepentido fue una imagen predilecta de la Europa de la Contrarreforma, donde la confesión y la penitencia habían pasado al centro de la vida católica, y Flandes en la década de 1650 vivía de lleno en ese mundo. Teniers tenía otra vida además de su propia pintura. En Bruselas fue pintor de corte y conservador de la enorme colección de cuadros del archiduque Leopoldo Guillermo, y pasó años haciendo pequeñas copias de sus maestros italianos, reunidas más tarde en el primer catálogo ilustrado que se hizo nunca de una galería. Una media figura devota como esta delata la mano que había estudiado de cerca toda aquella pintura del sur.




