
Perseo y Andrómeda (anverso); Venus y Adonis (reverso)
Ficha
La historia
Sobre un óvalo de lapislázuli de apenas dos milímetros de grosor, pintado por ambas caras, Antonio Tempesta dejó que el azul moteado de la piedra hiciera de cielo y de mar. En este lado, Andrómeda está encadenada a la roca mientras Perseo, montado en el caballo alado Pegaso, se lanza contra el monstruo marino. En el reverso, Venus encuentra a Adonis muerto por el jabalí. El inventario Borghese de 1693 registra la pieza sin autor. Más tarde se atribuyó a Giulio Romano, discípulo de Rafael, luego al florentino Passignano, y solo en 1812 aparece el nombre de Tempesta. En 1833 la familia vinculó su colección mediante un fideicomiso que prohibía venderla o dividirla, pero este pequeño óvalo quedó fuera y siguió en manos de los herederos. El Estado italiano se lo compró en 2005, y hoy se expone en la sala 19.

