
Sebastiano del Piombo · PD
Pietà
Ficha
La historia
Esta Piedad se terminó antes de mayo de 1516 para la iglesia de San Francesco de Viterbo. La había encargado un clérigo local, Giovanni Botonti. La pintó el veneciano Sebastiano, pero el dibujo de las figuras procedía de Miguel Ángel. Con esta obra comenzó su larga colaboración, y en la Albertina de Viena se conserva de su mano un estudio de manos entrelazadas. La composición es insólita. De ordinario, el Cristo muerto reposa en el regazo de su madre. Aquí yace ante ella, sobre el suelo desnudo, y María, sin tocarlo, permanece con las manos juntas y el rostro alzado al cielo. Detrás se extiende un paisaje nocturno, uno de los primeros grandes nocturnos de la pintura europea. En él se reconocen los alrededores de Viterbo y las fuentes termales del Bulicame, que Dante, en su Infierno, situaba a la entrada del mundo de los muertos.




