
Sebastiano del Piombo · PD
Retablo de San Juan Crisóstomo
Ficha
La historia
Hacia 1510, Sebastiano aún no ha dejado Venecia por Roma, donde más tarde lo llamarán «del Piombo». Este retablo, encargado por el testamento de una viuda, Caterina Contarini Morosini, es una de sus últimas obras venecianas. En el centro, san Juan Crisóstomo, que da nombre a la iglesia, lee en su atril, de tres cuartos, sin mirar a nadie. A su alrededor, seis santos; solo la Magdalena se vuelve hacia nosotros. La amplitud de las figuras y la libertad del movimiento acaso deban algo al florentino Fra Bartolommeo, que estuvo en Venecia en 1508. La composición pareció tan nueva que otros venecianos la imitaron, Tiziano incluido. Vasari, en cambio, creyó al principio ver en ella la mano de Giorgione.




