
Sebastiano del Piombo · PD
La resurrección de Lázaro
Ficha
La historia
En Roma, hacia 1517, el cardenal Giulio de' Medici encargó dos grandes cuadros para la catedral de Narbona, en Francia. Uno a Rafael, que pintó su Transfiguración; el otro a Sebastiano del Piombo, y ambos miden casi lo mismo. No fue del todo un duelo limpio: Miguel Ángel, rival de Rafael, apoyó a Sebastiano y le pasó dibujos para varias figuras. Cristo levanta una mano hacia el cielo y con la otra señala a Lázaro, que se incorpora aún envuelto en el sudario, mientras Marta aparta la cara sin poder mirar. El lienzo dejó atrás aquella catedral y, en 1824, se convirtió en la pieza número uno del catálogo de la National Gallery de Londres.




