
Sebastiano del Piombo · PD
Polifemo
Ficha
La historia
Hacia 1512, el banquero más rico de Roma, Agostino Chigi, estaba decorando la logia de su villa junto al Tíber. Para una pared llamó a Rafael, que pintó a la ninfa Galatea deslizándose sobre las aguas. En la pared contigua colocó a un recién llegado de Venecia, Sebastiano del Piombo, que pintó al cíclope Polifemo. No es casualidad que estén juntos: el gigante mira hacia Galatea, que huye de él hacia el fresco vecino. Chigi enfrentaba así dos maneras de pintar, el dibujo firme de la escuela romana y el color denso que Sebastiano traía de Venecia. Los dos frescos siguen uno al lado del otro, y Polifemo todavía sigue con la mirada a la ninfa que se le escapa.




