
Retrato de un muchacho
Ficha
La historia
En 1781, José II abrió al público la galería imperial de pintura en el Belvedere Superior, este mismo palacio, con entrada libre tres días a la semana. El retrato de este muchacho consta en aquella galería desde ese año. Más tarde se fue con las colecciones imperiales al nuevo Kunsthistorisches Museum y en 1922 volvió al Belvedere. El museo lo fecha solo como anterior a 1749. Seybold lo pintó sobre cobre, con algo más de 40 centímetros de alto. La luz llega de lado y roza la frente, la nariz y la comisura de la sonrisa. El resto de la cara se hunde en la sombra de una gorra oscura y blanda, atravesada por una pluma. De cerca se ve una fina red de grietas que recorre toda la pintura.
