
Retrato de un ballestero
Ficha
La historia
En 1767 este retrato figuraba en el catálogo como obra de Giorgione, el pintor veneciano que había muerto más de 40 años antes de que se pintara. Hasta finales del siglo XIX los historiadores del arte Adolfo Venturi y Giovanni Morelli no lo devolvieron a Lorenzo Lotto, y en 1894 otro estudioso, Gustavo Frizzoni, le puso nombre al retratado. Es el maestro Battista, ballestero de Rocca Contrada, un pueblo en lo alto de las colinas de las Marcas que hoy se llama Arcevia. Lotto lo pintó hacia 1551, en los años en que trabajaba en esa región. La ballesta habla de su oficio, y los estudiosos de una exposición reciente la interpretan como emblema de una función cívica ligada a la disciplina y la responsabilidad. Battista parece sorprendido en mitad de un pensamiento. En la primavera de 2026 el cuadro pasó dos meses en Ancona, el gran puerto de las Marcas, expuesto en la pinacoteca de la ciudad junto a una obra de Tiziano.




