
Retrato de un cazador
Ficha
La historia
En 1704, en la corte de Luis XIV, nada distinguía a un caballero como la caza. Era el pasatiempo predilecto del rey y el teatro cotidiano de la aristocracia, y hacerse retratar con el traje de cazador era reclamar un lugar en ese mundo. Desportes, que dedicó su carrera a los animales y a las cacerías que tanto gustaban en la corte, dio a este personaje la misma atención minuciosa que reservaba a las piezas y a los perros. Aquel año Europa estaba sumida en la Guerra de Sucesión Española, pero el cuadro conserva solo la calma de la cacería. Quién era el hombre no quedó registrado. Lo que perdura es el papel en que quiso ser visto, el de cazador.
