
Retrato de un hombre
Ficha
La historia
En la década de 1630 fumar era todavía una costumbre bastante nueva en las Provincias Unidas. El tabaco había llegado con marineros y soldados a principios de siglo, y para entonces estudiantes y burgueses fumaban en largas pipas de arcilla mientras predicadores y moralistas lo censuraban. Gerrit Dou pintó a este joven en Leiden entre 1635 y 1640, en un óvalo de apenas 19 centímetros. Se ha vuelto hacia nosotros, con el codo apoyado en el respaldo de una silla, y ha dejado la pipa en suspenso. El tabaco aún arde en la cazoleta y un hilo de humo sube retorciéndose. Dou detalló el dibujo del galón dorado de la ropa y los reflejos diminutos de los ojos. Durante mucho tiempo se tomó por un autorretrato. La National Gallery lo considera hoy una tronie, el término holandés para el estudio de un tipo o un carácter, no el retrato de una persona concreta. El museo lo compró en 1844 por 125 guineas.




