
Frans Hals · PD
Retrato de un hombre
Ficha
La historia
Hacia 1660 Frans Hals rondaba los 80 años, y su pincel nunca había sido tan libre. El abrigo negro está resuelto con pinceladas anchas y rápidas, y el cuello es apenas unas manchas planas de blanco con borlas en la garganta. Donde se detiene es en el rostro, en los pequeños brillos de los ojos oscuros y en unos labios que parecen a punto de moverse.
La tabla mide solo 31 centímetros de alto y nadie sabe quién era el retratado. Su recorrido, en cambio, está bien documentado. En la década de 1870 estaba en Inglaterra, después pasó por colecciones de Berlín, Copenhague y San Luis, en Misuri, hasta que el Mauritshuis lo compró en 1957.




