
Retrato de un rabino
Ficha
La historia
En 1628 el joven Rembrandt, que aún trabajaba en su ciudad natal, Leiden, dibujó a la sanguina a un anciano sentado y vuelto hacia la izquierda, con un bastón entre las manos. El dibujo parece haber seguido en uso en su taller durante años. Hacia 1645 a 1650, Salomon Koninck, que por entonces probablemente tuvo algún contacto con ese taller, habría tomado la misma postura para convertirla en este cuadro. Los especialistas en el círculo de Rembrandt lo catalogan como un anciano sentado con bastón, mientras que en Turín se titula retrato de un rabino. Ese nombre es una tradición. Ningún documento identifica al modelo, y Koninck solía vestir a sus ancianos sabios con trajes exóticos, a veces con atributos judíos. También la autoría se ha discutido. El historiador alemán Bernhard Schnackenburg propuso a Jan Lievens, el amigo de Rembrandt en los años de Leiden, una hipótesis que David de Witt, especialista en el círculo de Rembrandt, considera poco convincente.
