
Gustave Caillebotte · PD
Retrato de una mujer sentada leyendo
Ficha
La historia
Hacia 1888 Caillebotte se había apartado casi por completo del mundo artístico de París. Años antes había dejado de exponer con los impresionistas, y ese mismo año se instaló definitivamente en Petit-Gennevilliers, un pueblo a orillas del Sena, a las afueras de París, donde dedicaba sus días al jardín y a construir y regatear con veleros. De esa vida más tranquila procede este lienzo. Una mujer lee sentada en una habitación, sin prisa, en un cuadro que no se pintó para ninguna exposición ni para ningún comprador. La luz es doméstica y la postura, corriente. Caillebotte había pintado en otro tiempo los anchos bulevares nuevos de la ciudad en perspectiva pronunciada, llenos de tráfico y de hierro. Aquí el mundo se ha reducido a una habitación y a una sola persona con un libro, a una de esas tardes que llenaron sus últimos años. Tenía 40 años y le quedaban seis de vida.




