
Retrato de una mujer
Ficha
La historia
Esta mujer también tenía 60 años en 1597, y su tabla redonda resultó ser del mismo roble que el retrato de hombre que cuelga en la misma sala. Durante décadas vivieron separados. Él llegó al Mauritshuis en 1953. El camino de ella pasó por la Segunda Guerra Mundial.
En agosto de 1940, tres meses después de la invasión alemana, la galería Katz de Dieren la vendió por 377 florines a Alois Miedl, banquero y marchante alemán que entonces operaba en Ámsterdam, como obra de Thomas de Keyser. Pasó después a un banco de Múnich, y al acabar la guerra apareció en el punto de recogida aliado de esa ciudad, que la devolvió a los Países Bajos. En 1952 la fundación neerlandesa encargada del arte recuperado la vendió en subasta, de nuevo como De Keyser. Solo en 1996 una donación permitió al Mauritshuis adquirirla y colgar juntos los dos retratos.
