
Albrecht Dürer · PD
Retrato de un joven
Ficha
La historia
La tabla está pintada por las dos caras. En el reverso hay una anciana con el hombro descubierto que ríe con los dos dientes que le quedan y aprieta una bolsa repleta de dinero. El Kunsthistorisches Museum la interpreta como una alegoría de la avaricia. Era costumbre extendida, en Italia y también al norte de los Alpes, dar al dorso de un retrato una especie de lema, casi siempre un recordatorio de que los bienes terrenales no duran. La otra cara lleva la fecha de 1507, el año en que Durero volvió a Núremberg después de casi dos años en Venecia. Del joven retratado no se sabe el nombre. El museo apunta que pudo ser uno de los mercaderes alemanes a los que Durero retrató en Venecia, y admite que la pintura quizá se terminara ya de vuelta en casa. Las dos imágenes comparten un soporte de unos 35 centímetros de alto, así que solo una de ellas puede mirar a la sala.




