
Retrato de una joven
Ficha
La historia
De la mujer que posó no se conserva el nombre. Sí se sabe dónde ocurrió la sesión: en 1887 los padres de Bernard alquilaron una casa en Asnières, a las puertas de París, con un taller de madera en el jardín. Van Gogh iba allí a pintar junto a él, y el museo considera casi seguro que vio este lienzo en ese taller. Bernard tenía 19 años y acababa de abandonar la pincelada punteada de los neoimpresionistas. El retrato se sostiene en el equilibrio entre los azules y los rojos, con la modelo de frente y una mirada que no se aparta. El pintor regaló el cuadro a un amigo, Jacques Tasset, y allí se quedó más de un siglo, hasta que los herederos lo llevaron a una subasta parisina en junio de 2020, catalogado como retrato de muchacha con lazo. El museo lo compró en abril de 2022 a un marchante de Londres. Mide 41 centímetros de alto.




