
Retrato de un árbitro o de un matemático
Ficha
La historia
El hombre de negro está haciendo cuentas. Con un trozo de tiza escribe cifras directamente sobre la mesa, y en esa misma mesa, también a tiza, aparece la fecha, 1529. Durante mucho tiempo el museo lo tuvo por un árbitro que anota los tantos en un concurso de tiro con arco o en un juego de pelota. Hoy se prefiere llamarlo Rechenmeister, maestro de cuentas, el nombre que recibían en las ciudades alemanas de la época quienes enseñaban aritmética a los hijos de los comerciantes. La mirada fija, según el museo, deja ver el cálculo que ocurre dentro de su cabeza. Junto a él hay una copa de vino, y su anillo de sello lleva un escudo con las iniciales HS, que nadie ha logrado aún asociar a un nombre. Forma pareja con un retrato de mujer pintado el mismo año, y la misma mesa recorre las dos tablas.
