
Vincent van Gogh, Portrait of an Old Man, 1885. Wikimedia Commons. · PD
Retrato de un anciano
Ficha
La historia
En diciembre de 1885, Vincent van Gogh se había instalado en Amberes, escaso de las dos cosas que más necesitaba: modelos y dinero para pagarles. La gente trabajadora posaba por unas monedas, y él los buscaba sin descanso. «Mañana tengo una cita con un anciano espléndido», le escribió a su hermano Theo, y añadió, sin estar seguro de que apareciera, «¿vendrá?». Este es el modelo que encontró, pintado en dos días con los pardos oscuros y terrosos de sus años holandeses, apenas semanas antes de marcharse a París, donde su paleta se aclararía para siempre. Van Gogh pensaba que la espesa barba gris le daba al hombre el aire del escritor Victor Hugo. Fíjese en el rostro. Está construido con pinceladas ásperas, cada una arrastrada a su sitio, ninguna alisada.




