
Francisco Goya · PD
Retrato de Bartolomé Sureda y Miserol
Ficha
La historia
Hacia 1804 España intentaba ponerse al día en industria, y Bartolomé Sureda era uno de los hombres que lo hacían posible. Había ido a Inglaterra a aprender el hilado del algodón y a Francia a arrancar los secretos de la porcelana de Sèvres. Desde 1802 dirigía la Real Fábrica de porcelana del Buen Retiro. Goya lo pintó como a un amigo, sin insignias ni pompa: de pie, relajado, con las manos en los bolsillos y la mirada tranquila. Entre ellos había además una deuda técnica, porque fue Sureda quien enseñó a Goya el aguatinta, el método que da las sombras aterciopeladas de sus Caprichos. Goya retrató también a su esposa, Teresa, y las dos telas siguen juntas en Washington.




