
Jan van Eyck · PD
Retrato del cardenal Niccolò Albergati
Ficha
La historia
El cardenal Niccolò Albergati era un diplomático del papa, de esos que iban de corte en corte intentando apagar las guerras de Europa. Van Eyck lo conoció en uno de esos encuentros, hacia 1431, y primero lo dibujó del natural con punta de plata. En ese dibujo, hoy en Dresde, el pintor anotó de su puño y letra los colores que veía, en su dialecto flamenco, para no olvidarlos al volver al taller, la nariz rojiza, el iris grisáceo, el pelo entrecano. Con esas notas construyó después esta tabla al óleo. El resultado es un rostro de una honestidad casi incómoda, con las venas, las arrugas y la papada de un hombre mayor y cansado de viajar. Van Eyck no lo idealizó. Fijó, con esa técnica minuciosa suya, hasta el modo en que la luz se detiene en la piel áspera de las mejillas.




