
Retrato del consejero Carl Friedrich Drollinger
Ficha
La historia
El consejero de este retrato guardaba un secreto. Carl Friedrich Drollinger custodiaba el archivo secreto del margrave de Baden-Durlach, que en los años de las campañas francesas junto al Rin se había trasladado al otro lado del río, a la Basilea neutral, para ponerlo a salvo. Drollinger se hizo cargo de él en 1711 y vivió en Basilea el resto de su vida. Huber lo pintó en 1738, el año en que el viejo artista regresó definitivamente a su ciudad natal, cuando el retratado tenía unos 50 años y cerraba una larga carrera como archivero y funcionario de corte. Lo que el retrato no muestra es aquello por lo que hoy se le recuerda. En sus horas libres Drollinger escribía versos en alemán, y tras su muerte en 1742 se le contó entre los primeros poetas suizos en esa lengua que alcanzaron un público amplio.

