
Paolo Veronese · PD
Retrato de la condesa Livia da Porto Thiene y su hija Deidamia
Ficha
La historia
Hacia 1552 los da Porto acababan de estrenar palacio en Vicenza, obra reciente de Andrea Palladio, y encargaron sus retratos a un pintor veronés que aún no había cumplido 25 años. La condesa Livia posa de cuerpo entero con Deidamia, su hija mayor, nacida en 1545. Del hombro le cuelga una piel de marta rematada por una cabeza de oro y esmalte, un complemento carísimo que se tenía además por protector durante el embarazo y el parto. El museo de Baltimore conserva una de esas cabezas, casi igual a la pintada. El retrato del marido, Iseppo da Porto, con el hijo Adriano, se quedó en Italia y hoy se ve en Florencia. Henry Walters compró este en 1921.




