
Francisco Goya · PD
Retrato de doña Isabel de Porcel
Ficha
La historia
Isabel de Porcel posó para Goya vestida de maja, con la mantilla negra sobre un vestido rosa y esa mirada directa y algo desafiante. La moda de vestirse a la manera popular española, como las mujeres de los barrios de Madrid, hacía furor entre las damas de la alta sociedad hacia 1800. Pero el cuadro esconde un secreto: bajo la capa de pintura, los rayos X han revelado el retrato de un hombre con casaca, que Goya tapó para reaprovechar el lienzo. Era una práctica habitual en un taller que trabajaba deprisa. Goya la pinta con pinceladas sueltas y rápidas en la mantilla, casi abocetadas, frente al acabado más liso del rostro, un contraste muy suyo.




