
Gustav Klimt · PD
Retrato de Eugenia Primavesi
Ficha
La historia
Hacia 1913 los mejores clientes de Gustav Klimt eran los Primavesi, una familia de banqueros e industriales que financiaba la Wiener Werkstätte, el taller de diseño que vestía a la vanguardia vienesa. Klimt ya había retratado a su hija pequeña, Mäda. Ahora el marido lo invitó a pintar a Eugenia; el artista la terminó para Navidad y envió el lienzo hacia el este en un tren expreso. Ella aparece de pie con un amplio kimono estampado, de los que estaban de moda entonces en Viena, su figura casi disuelta en un ardiente campo amarillo de flores, con un pequeño pájaro oriental en una esquina. Klimt murió en 1918, cuando ese mundo ya se deshacía. El banco Primavesi quebró en 1926, la familia vendió sus cuadros, y este viajó tan lejos que hoy cuelga en un museo de Toyota, en Japón.




