
Gustav Klimt, The Kiss, 1907. Wikimedia Commons. · PD
El beso
Ficha
La historia
Gustav Klimt pintó El beso entre 1907 y 1908, en la Viena de fin de siglo, una ciudad de cafés, música y psicoanálisis que vivía un momento de esplendor cultural poco antes de que el imperio de los Habsburgo se hundiera en la Primera Guerra Mundial. Es el punto más alto de su llamada época dorada, cuando Klimt cubría sus cuadros con pan de oro auténtico, una técnica que había admirado en los mosaicos bizantinos de Rávena, en Italia. Una pareja arrodillada se funde en un manto dorado al borde de un prado florido. Fíjate en cómo Klimt distingue a los dos amantes por los motivos de sus ropas: rectángulos oscuros para él, círculos y flores de colores para ella. Sobre ese fondo brillante, las únicas partes claramente humanas son los rostros, las manos y los pies. El Estado austriaco compró el cuadro en 1908, nada más terminarlo, para el palacio del Belvedere, donde sigue colgado. La mujer inclina la cabeza y cierra los ojos, con los dedos de una mano curvados sobre la del hombre que la sostiene por el rostro.




