
Peter Paul Rubens · PD
Retrato de Giovanna Spinola Pavese
Ficha
La historia
En 1606 Rubens tenía 29 años y aún no era el pintor célebre en que se convertiría. Trabajaba para el duque de Mantua, que lo había enviado a Génova a retratar a las grandes familias de banqueros. La Génova de entonces era una de las ciudades más ricas de Europa: su dinero sostenía a la corona española, y su aristocracia quería retratos a la altura de esa fortuna. Rubens se los dio. Colocó a Giovanna Spinola Pavese en un lienzo de casi dos metros y medio de alto, con un pesado vestido de seda oscura y encaje, una columna y un cortinaje a su espalda. El tamaño ya es una afirmación sobre su rango. Esa manera de retratar de cuerpo entero, con la figura vista un poco desde abajo, la fue fijando Rubens en estos años genoveses, y un joven Van Dyck la llevaría después a la corte inglesa. Fíjese en los encajes del cuello y los puños, trazados hilo a hilo sobre el fondo oscuro.




