
Chaïm Soutine · PD
Retrato de Madeleine Castaing
Ficha
La historia
Madeleine Castaing y su marido Marcellin, crítico de arte, conocieron a Chaïm Soutine en Montparnasse hacia 1920. Desde mediados de esa década se contaron entre sus mecenas más importantes. Le compraban cuadros con regularidad y, a partir de 1930, el pintor pasaba los veranos en su casa de campo de Lèves, cerca de Chartres. Este retrato se pintó hacia 1929 en el estudio parisino de Soutine, en seis sesiones, y según el Metropolitan Museum la modelo posó con visible impaciencia. Se nota en la propia pintura. Las manos se entrelazan inquietas sobre la rodilla, las piernas quedan en una postura torpe y el rostro, sobre el cuello de piel negra, está tenso. Tenía entonces unos 35 años. Su fama como una de las grandes decoradoras de París, con su tienda de la rue Jacob, llegaría mucho después.




