
Vladimir Borovikovsky · PD
Retrato de María Ivánovna Lopújina
Ficha
La historia
Junto al codo de la joven, unas rosas empiezan a marchitarse. Es un detalle buscado: Borovikovski pintó este retrato en 1797 en la nueva manera sentimental que entonces llegaba a Rusia, atenta a los estados de ánimo y a la naturaleza. María Lopújina tenía 18 años y acababa de casarse, y fue su marido quien encargó la obra. Aparece apoyada con languidez en un pretil, y detrás se abre un paisaje ruso de abedules blancos, centeno maduro y acianos azules. Pocos años después murió de tisis, con poco más de 20 años. En 1885, el poeta Yákov Polonski le dedicó unos versos sobre aquella joven que hacía tiempo se había ido. Hoy el retrato se conserva en la Galería Tretiakov de Moscú.