
Retrato de María de Médici
Ficha
La historia
En mayo de 1610 una puñalada acabó con Enrique IV de Francia en un carruaje detenido en París, y la corona pasó a su hijo de nueve años. El poder real quedó en manos de la madre del niño, María de Médici, que gobernó como regente. En ese papel la muestra este retrato, con las vestiduras de su coronación: armiño, terciopelo azul bordado en oro y un peto de perlas y joyas recortado en forma de flor de lis, la divisa de la casa que ahora regía. Pourbus era su propio pintor de corte, y cuenta una a una cada piedra. Había llegado a Francia desde Florencia, hija de Francesco de Médici, gran duque de Toscana. Hoy el cuadro cuelga en los Uffizi, la galería que levantó su propia familia, en la ciudad donde nació.



