
Albrecht Dürer · PD
Retrato de Oswolt Krel
Ficha
La historia
Oswolt Krel pasó apenas año y medio en Núremberg, de enero de 1499 a agosto de 1500, como contable de la Gran Compañía Comercial de Ravensburg, una de las grandes casas mercantiles del sur de Alemania. Durante esa estancia lo retrató Alberto Durero, que rondaba entonces los 30 años. Krel se vuelve hacia nosotros con brusquedad, el ceño fruncido, delante de una cortina roja junto a la que se abre una franja de paisaje. El retrato era la parte central de un pequeño tríptico. En las dos alas, unos hombres salvajes cubiertos de vello sostienen escudos de armas, el de Krel y el de su esposa, y el museo recuerda que a esos seres del bosque se los tenía por descendientes de Caín. Las tres tablas llegaron a Múnich en 1828 desde la colección de los príncipes de Oettingen-Wallerstein y siguen colgadas juntas.




