
Sofonisba Anguissola · PD
Retrato de las hermanas de la artista jugando al ajedrez
Ficha
La historia
En 1555, cuando casi ninguna mujer podía dedicarse a la pintura, Sofonisba Anguissola, hija de una familia noble de Cremona, pintó a tres de sus hermanas jugando al ajedrez en el jardín. Es una escena de familia sorprendente para su tiempo: nada de santos ni de reyes, solo unas jóvenes cultas concentradas en una partida, con una vieja criada que sonríe detrás. La mayor acaba de ganar una pieza y se vuelve hacia nosotros, la mediana levanta la mano en señal de rendición y la pequeña se ríe. Anguissola las retrató como personas vivas, con miradas y gestos que se cruzan de una a otra. Giorgio Vasari, el gran cronista del arte italiano, vio el cuadro y elogió con asombro a esta pintora capaz de hacer figuras que parecían respirar.




