
Retrato de Anna Brueghel, esposa del artista, tocando el laúd, y de su hijo David haciendo pompas de jabón
Ficha
La historia
En 1644 y 1645 David Teniers fue decano del gremio de San Lucas de Amberes, es decir, la cabeza de los pintores de la ciudad, con unos 34 años. El museo fecha esta pequeña tabla en esos mismos años, y en ella pinta a su propia familia. La mujer que toca el laúd es su esposa, Anna Brueghel, hija del pintor Jan Brueghel el Viejo, y el niño a su lado es el hijo de ambos, David, que tendría unos seis años y hace pompas de jabón.
Para quien miraba en los Países Bajos de entonces, un niño con pompas solía tener un sentido. Evocaba el dicho latino homo bulla, el hombre es una burbuja, un recordatorio de lo breve que es la vida, y la música podía llevar la misma idea, porque una nota se apaga en cuanto suena. El catálogo del museo registra el cuadro solo como interior con figuras. Llegó a Turín con las pinturas flamencas y holandesas del príncipe Eugenio de Saboya, el general de los Habsburgo, que empezaron a llegar desde Viena en 1741.




