
Retrato del pintor
Ficha
La historia
Dou se retrató en Leiden en 1658, y lo más interesante es cómo esta tabla acabó en Florencia. Hacia 1670 la corte de los Medici deseaba con ansia obras suyas, y Cosimo III, que había recorrido las Provincias Unidas y visto a los pintores finos en sus talleres, ordenó a su agente en Ámsterdam que las comprara. Las pinturas de Dou estaban entre las más caras que un agente podía perseguir, y hubo que pagar una suma elevada para traer un autorretrato al sur. Entró así en la colección granducal de autorretratos de artistas, esa galería de pintores que te devuelven la mirada y que los Uffizi conservan todavía. De modo que este rostro es el del hombre ante su mesa de trabajo en una ciudad holandesa, adquirido por un príncipe florentino que coleccionaba a los autores de sus cuadros con tanto afán como los cuadros mismos. Se muestra sereno y bien vestido, como un maestro de éxito.




