
Camille Pissarro · CC0
Conejera en Pontoise, nieve
Ficha
La historia
Pintar nieve del natural en 1879 significaba plantar el caballete en el campo con temperaturas bajo cero y trabajar deprisa, antes de que fallaran la luz o los dedos. Pissarro lo hizo casi 100 veces a lo largo de su vida. Aquel invierno fue duro en el norte de Francia. Vivía entonces en Pontoise, a orillas del Oise, unos 30 kilómetros al noroeste de París, y buscaba sus motivos en las afueras del pueblo. La Garenne es el nombre del paraje, una ladera de matorral y conejos por encima de las casas. La nieve queda como una espuma suelta sobre el suelo, los tejados y los setos, puesta con pinceladas rápidas y cargadas. En 1998 el lienzo viajó a Washington para una exposición dedicada solo a nieves impresionistas.




