
Jean-Baptiste Camille Corot · PD
Recuerdo de Mortefontaine
Ficha
La historia
El título ya dice cómo trabajaba Corot hacia 1860. Este no es un lugar pintado ante el motivo, sino el recuerdo de uno, Mortefontaine, una aldea al norte de París donde en los años 1850 había pasado tiempo mirando cómo la luz se posaba sobre estanques quietos. A cuadros así los llamaba souvenirs, recuerdos, y los levantaba en el taller tanto con el sentimiento como con los datos. Una mujer y unos niños se demoran bajo árboles altos y plumosos, junto a un lago liso como un espejo, y lo que buscaba era ese ambiente, no la topografía. Los pintores más jóvenes estudiaron de cerca aquel modo plateado y suave de tratar el follaje, y a algunos pronto se les llamaría impresionistas. La casa de Napoleón III compró el cuadro directamente a Corot en 1864, y colgó en el palacio de Fontainebleau durante 25 años antes de llegar al Louvre.




