
El reclutamiento
Ficha
La historia
En la Austria de 1838, el recluta debía 14 años de servicio. Las clases altas quedaban casi siempre exentas y quien tenía dinero pagaba a un sustituto, así que las levas caían sobre el campo. Esta se hace en la sala de una casa campesina, con un reloj en la pared y, tras la ventana, un campanario y montañas.
Un escribano anota a la mesa, con un oficial repantigado a su lado. El mozo del chaleco verde se lleva la mano al pecho y sostiene en la otra un sombrero con cintas, mientras esperan soldados de uniforme. Junto a la puerta, una joven encorvada llora en un pañuelo y un perro grande y lanudo se arrima a ella.
El Belvedere recuerda otro temor de la familia. El hijo que se iba al ejército era también un brazo menos para la granja.